miércoles, 16 de mayo de 2018

EL INSTITUTO VAL DE GARONNE (MARMANDE). ESTANCIAS PROFESIONALES.

¡Buenas tardes!
Sigo en ruta por la región de Gironde, en este viaje de observación profesional. Quienes me han recibido hoy calurosamente, han sido los compañeros del Departamento de Español lengua extranjera del Lycée Val de Garonne. ,

Lo primero que llama la atención al llegar es el tamaño gigantesco de este centro polivalente, enclavado en el valle de la Garona, concretamente en la población de Marmande. Cuenta con 1500 alumnos en la parte de instituto profesional y con cerca de 700 en la parte del colegio. Los profesores en Francia pasan una única prueba de oposición que sirve para impartir clase en los dos niveles, cosa que no ocurre en España, por ello puede ser que haya profesores que compartan horas en ambos lugares. El colegio en Francia va de los 11 a los 15 años y el instituto, de los 15 a los 18. 

Al recorrer los pasillos, podemos encontrar diferentes espacios que nosotros no tenemos. Hay por ejemplo una "casa del alumno" (maison de l'élève o foyer) que tiene este aspecto:


Aquí descansan o toman algo, charlan, juegan a las cartas etc. Esto es así porque los profesores no son normalmente sustituidos y si lo son, es al cargo de una figura llamada el "vigilante" (surveillant), que no siempre está disponible ni los hay en un gran número. Caso de no ser remplazado un profesor,  o bien porque tienen un hueco en el horario los alumnos, hecho que no es nada infrecuente, los estudiantes se quedan ahí. Los profesores aquí no hacen guardias (si las hacen se las pagan aparte).
Existe un departamento que se ocupa de la "vida escolar" o sea, de lo que no son las materias, y sus componentes son la CPE, que es la jefa que pone los partes y gestiona la convivencia, y los "surveillants", que vigilan los patios y a los alumnos que están sin profesores o supervisan y ayudan en tareas escolares a los alumnos del internado. 

Además cuentan con otros espacios a los que acuden llamados CDI y la Sala de estudio. Estos dos lugares sirven para estudiar, trabajar en grupo o hacer tareas. En el CDI se puede trabajar con un profesor durante una clase, ya que tienen ordenadores, libros y materiales varios.
La persona que se encarga del CDI se llama la documentalista y lo hace a tiempo completo desde las 8.30 hasta las 18.00. Habéis leído bien, aquí se acaba entre las 17.00 y las 18.00, depende de las semanas o los centros o las clases, porque puede ser que una clase de un mismo nivel, imaginad un 2º A, tenga un horario distinto de salidas que el 2º B, e incluso variable en semanas alternas y esto, tanto en el colegio como en el instituto.



Otra de las cosas que he podido presenciar gracias a la colaboración de Frédéric y de Javier, del Dpto. de Español, ha sido una de las clases de Terminale (2º de Bachillerato) y otra de Seconde (4º de la ESO). Los alumnos deben pasar exámenes orales en su selectividad (el Bac), cuya duración es de cinco minutos, expresándose sobre un tema en solitario (expression en continu) y luego son interrogados por el profesor. Los temas son de elección libre, pero la corrección es muy estricta. Empiezan a entrenarse desde muy pequeños y la verdad, lo que he presenciado hoy, me ha parecido muy duro, y a este chico de aquí debajo de la foto, también...



Una figura significativa con que nosotros no contamos en España es un médico o enfermera. Aquí es obligatoria su presencia e incluso hay una sala de descanso con tres camas y unas mantas para los alumnos que no se encuentran bien. Yo sé de algunos que "vivirían" ahí... 😀

Por otra parte, tanto en Monségur como en Marmande cuentan con un internado. Debido a la geografía del país, no todos los pueblos tienen colegio, así que hay muchos niños que deben desplazarse ya con 11 años e irse a vivir al centro escolar.  Llegan el lunes con las maletas y las dejan en una sala destinada a tal fin y luego se van a clase. 


No olvidemos también, que al tener que permanecer en el centro hasta las 17.00, todos comen en el colegio (salvo los miércoles que acaban a las 12.00). Ese sitio se llama la cantine y sirven un menú variado. En ese lugar, no solo come todo el alumnado "diurno" o los profesores que tienen una sala aparte, sino que desayunan y cenan los que viven en el internado. El precio para los internos ronda los 1300 euros anuales, aunque pueden recibir becas según los ingresos de las familias, cosa que es muy habitual en Francia.
 Después de las clases, a las 17.00, recuperan sus pertenencias y ya pasan a sus habitaciones. Veis que son individuales y cuentan con lo básico. También son los "surveillants" los que duermen en el internado y vigilan sus horas de trabajo y de sueño.


 Ayer aprovechamos para hacer unas prácticas de la hora con los alumnos y excepcionalmente, el director nos dejó usar los espacios para "jugar" a fabricar unas imágenes que luego montamos en un tebeo. Voy a volver con las pilas muy cargadas y llena de ideas. ¡Fenomenal!